"Sé que son varios cientos pero nunca he sabido cuántos roscones podemos vender la víspera y el día de Reyes"

Mertxe Muruamendiaraz empezó a trabajar en la pastelería que fundó su padre, José Ramón, con apenas trece años. Desde entonces no ha parado de aportar su granito de arena para endulzar la vida de los elgoibartarras desde un establecimiento que ya ha cumplido 76 años

 

Elgoibar. La pastelería Muruamendiaraz de Elgoibar iniciará las próximas Navidades una nueva etapa con un cambio de ubicación. El negocio se trasladará al local de la calle San Bartolomé que hasta hace poco ocupó la tienda de fotos Azkue. Será, a buen seguro, la última actuación importante que acometerá el establecimiento bajo la batuta de Mertxe, la única hija del fundador del negocio que permanece en él. No en vano, la protagonista de esta entrevista prevé jubilarse en el plazo de dos años. Lo hará "con algo de pena", pero también "con mucha ilusión": "Más que nada porque podré tener tiempo para hacer todas esas cosas de las que hasta ahora no he podido disfrutar por el trabajo".

¿Cómo y cuando se creó la pastelería Muruamendiaraz?

La creó mi padre, José Ramón, hace 76 años. Era de Elosua y, tras aprender el oficio en Bergara, decidió ponerse por su cuenta. Elgoibar le pareció un buen sitio y se instaló aquí. Primero vino él solo y dos años después trajo a mi madre, María Bastarrika, que también era de Elosua.

 

¿La tienda ha estado siempre en el 34 de la calle San Bartolomé?

No. durante la primera década de funcionamiento estuvo en la calle San Frantzisko, en los locales que ocupa actualmente la Caja Rural. Luego se pasó a la calle San Bartolomé y, si no hay novedades, para Navidades nos trasladaremos al local de la misma calle que ocupó la tienda de fotos Azkue. Vamos a cambiar de ubicación porque esos locales son más amplios y nos darán la opción de poner unas mesas. Además, en la parte de abajo hay un bonito espacio para almacén.

 

Si no me equivoco, el negocio siempre ha estado en manos de la familia Muruamendiaraz...

Así es, pero en estos momentos yo soy la última descendiente directa de los fundadores que sigue trabajando aquí. Empecé con trece años y, con los paréntesis lógicos por maternidad, no he parado de trabajar; así que ya tengo ganas de cogerme la jubilación dentro de un par de años. Eso sí, en el obrador trabajan un sobrino y un nieto de mi padre, por lo que la pastelería seguirá funcionando con representación familiar. Además, el pasado año abrimos otra pastelería en Ermua. La lleva una chica que estuvo aquí con nosotros.

 

¿Han cambiado los gustos de los elgoibartarras con el tiempo?

Más que los gustos, creo que han cambiado los hábitos. Antes todos los miembros de las familias nos juntábamos para comer y celebrábamos lo que fuera con pasteles. Ahora cuesta mucho más juntarse entre semana, por lo que las celebraciones se dejan para los días festivos. Por eso, ahora se compran menos pasteles y se llevan más las pastas, que son más socorridas y aguantan más que los pasteles, que hay que comérselos el mismo día o al siguiente.

 

Las pastas, los pasteles, las tartas... ¿Qué tiene más aceptación?

Las pastas se venden muy bien pero nuestros productos estrella siguen siendo las bombas y el milhojas.

¿Mantienen los elgoibartarras la tradición de comprar buñuelos y huesos de santo el día 1 de noviembre?

Sí. Son dos postres que solo hacemos para el día de Todos los Santos y muchas familias nos los encargan para asegurarse de que no se quedan sin comerlos. Hay quien nos dice que no tenemos visión comercial porque también los venderíamos el resto del año, pero eso no lo compartimos porque sería terminar con la tradición.

 

Otra fecha señalada es la de San Blas, con las famosas tortas de anís... Sí. Hacemos las tortas de San Blas durante todo el mes de febrero porque es una cosa que gusta mucho. Cada vez hay más gente que nos las pide para mandar fuera.

 

Una tradición más que se mantiene es la de roscones el día de Reyes...

Sin duda, pero ha cambiado. Antes los roscones eran vacíos y se llevaban a casa la víspera para desayunar el día de Reyes. Sin embargo, desde que se empezaron a rellenar de crema y de nata, la gente los lleva para el postre de ese día.

 

¿Cuántos roscones pueden llegar a vender la víspera y el día de Reyes?

Nos lo han preguntado muchas veces, pero no lo sé. Es el secreto mejor guardado de la pastelería; más que nada porque el que puede saberlo nunca nos lo ha dicho. Son varios cientos, pero no sé la cifra exacta.

 

¿Cuál es su postre favorito?

El canutillo de crema, pero solo me como uno el sábado y otro el domingo. El resto de los días me aguanto.

 

Le habrá tocado vivir más de una anécdota... ¿Recuerda alguna?

Varias. Por ejemplo, hace unos 30 años nos encargaron pasteles para que se los lleváramos a un vecino conocido como Pacorro. Nos equivocamos y se los llevamos al párroco, que estaba acostumbrado a recibir pasteles. Y se los comió.

 

JABI LEÓN

Fuente: Artículo del 25-09-2011 / Noticias de gipuzkoa.com

 

Enlace:
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2011/09/25/vecinos/debabarrena/se-que-son-varios-cientos-pero-nunca-he-sabido-cuantos-roscones-podemos-vender-la-vispera-y-el-dia-de-reyes

Muruamendiaraz

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